Skip to content

Flying Dog International Arms Race

by on January 5, 2013

IMG_20130104_233427He aquí una de las cervezas más “inusuales” que hemos probado últimamente, y para mi gusto, desgraciadamente no para bien. Pero antes, démosle un poco de historia, que esta cerveza la tiene y es bastante curiosa. A principios de este año los excéntricos chicos de Flying Dog propusieron a sus homólogos del otro lado del charco, Brewdog, un reto interesante: crear cada uno una cerveza capaz de emular el amargor de una IPA…sin lúpulo. Cervezas que llegado el momento se someterían al jurado popular de las cervecerías en un combate que demostraría cual de las dos reconocidas cervecerías es realmente superior. En Brewdog, que son también muy amantes de las excentricidades y las experimentaciones, no dudaron en aceptar, y rápidamente ambos llegaron a un acuerdo sobre que ingredientes básicos se usarían para sustituir al lúpulo:  hojas de menta, perejil, romero, bayas de enebro y sauco. Además, la competición también pondría a prueba el saber hacer de los artistas encargados de las etiquetas de sendas cervezas, por lo que ambas convocaron a sus mejores diseñadores: Ralph Steadman por el bando americano y Johanna Basford defendiendo el honor de los británicos:

IAR-label-Flying-DogIAR-label-BrewDog

A mi me gusta especialmente la interpretación de Basford para Brewdog, pero hay que reconocer que ambas son muy curiosas. El caso es que llegó agosto y con él el esperado momento de someterse al juicio popular. Ambos se embarcaron en un viaje de 5 días por diversas cervecerías inglesas donde se explicó a los asistentes el planteamiento y se les invitó a comprar ambas creaciones para luego pedirles que eligieran a ciegas cual de las dos les había convencido más.  Curiosamente los escoceses se impusieron en las tierras del norte en los dos primeros asaltos, que tuvieron lugar en Glasgow y en Aberdeen, pero en las siguientes tres noches los americanos lograron imponerse en Newcastle, Manchester y Camden. Esto les dió la victoria a los chicos del perro volador, y esa cerveza que salió victoriosa es la que nos ocupa esta noche.

Así pues, vamos por fin con ella. La apariencia nada más servirla en copa llama la atención por generar una escasísima espuma que además desaparece sin dejar ni rastro en cuestión de segundos, coronando un cuerpo de color rojizo trasparente. Trasparente si tienes cuidado y no dejas caer parte del sedimento, que es inusualmente abundante en esta cerveza (ignoro si las peculiaridades de la receta exigían volumenes superiores de levadura, pero está claro que dejaron más de la habitual en la botella).

En cuanto al aroma, es probablemente el punto fuerte de esta cerveza. Es un olor complejo y claramente dominado por las hierbas usadas para sustituir al lúpulo y en especial por el laurel, que acompañado de los otros aromas deja un olor claro a gengibre. También están presentes las notas cítricas procedentes de las cáscaras de naranja, que son un ingrediente añadadido específicamente por los americanos a la receta base. Estos olores emergen con sensación de frescor, imagino que debido a la menta.

Llegamos entoces al sabor, donde vuelven los sabores a hierbas, sobre todo a perejil y romero, y aparecen notas picantes a pimienta que terminan en un amargor moderado. Y es en la garganta donde, tras dar un par de tragos, uno percibe lo que mas me ha resultado molesto de esta cerveza: una sensación de ardor que no es ni medio normal para la graduación que se le supone a esta cerveza (7,5º). No sé si será cosa de las hierbas, pero esta cerveza parece bastante más alcohólica de lo que es.

En cuanto a la carbonatación es más bien suave,  y tampoco tiene mucho cuerpo. Lo que hace a esta cerveza más difícil de beber (más allá de su anormal sabor, que como no te gusten los licores de hierbas no te va a hacer ni pizca de gracia) es ese trago tan pesado y cálido que gasta.

En conclusión, si los aromas a hierbas te gustan y no te molesta que las cervezas sean de trago alcohólico, puede gustarte. Pero a mi el sabor no me ha convencido, lo de que parezca tan alcohólica me parece que estaba de más y detalles como la inexistente espuma no ayudan a recordar que estás ante una cerveza y no ante cualquier otra cosa. “Zero IBUs IPA”, reza la etiqueta. Te puede gustar o no, pero esto una IPA no es, ni por asomo.

NOTA FINAL: 5/10 (solo la apruebo por su atractivo aroma, pero esta valoración es subjetiva y puede variar mucho si te gustan las inusuales características que presenta)

Advertisements

From → Estadounidenses

2 Comments
  1. EN UNA ENTRADA DE OCTUBRE COMENTÉ LA ARMS RACE DE BREWDOG. NO ME GUSTÓ, POR EL TEMA DE LAS ESPECIAS, QUE NO ME VAN MUCHO, PERO ERA MUY BEBIBLE, PARA NADA ALCOHÓLICA. EL AROMA ( AUNQUE AHORA ME HE DADO CUENTA DE QUE NO LO RESEÑÉ ) SI ERA MAJO, PERO NO LLEGÓ AL 4. DE HECHO, HE VISTO LA BOTELLA QUE VOSOTROS RESEÑAIS Y NO LA HE COMPRADO. BONITA HISTORIA, CREÍA QUE HABÍA SIDO UNA COLABORACIÓN ENTRE LAS DOS Y QUE LUEGO CADA UNA LO SACABA CON SU MARCA.SALUDOS.

    Like

    • ¡Hola Jorge! Investigando ayer sobre estas cervezas ví tu post con la de Brewdog. Diría que tengo curiosidad por probarla pero despues de esta… no me quedan muchas ganas. Respecto a lo del alcohol a lo mejor alcohólica no es la palabra, pero sin duda esta deja una sensación de ardor en la garganta poco habitual en las cervezas. Cosa de las especias supongo. Pero en fin, había que probarla XD

      Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: